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Cómo convertir las visitas de tu página en mensajes de WhatsApp

Tener visitas es la mitad. Dónde poner el botón, qué mensaje debe llevar y qué debe contestar la página para que los mensajes lleguen listos para comprar.

Equipo de Control Máximo

Equipo de Control Máximo

5 min de lectura

Cómo convertir las visitas de tu página en mensajes de WhatsApp

Andrea vende pasteles por encargo. Su página recibe visitas todos los días: la comparte en su estado de WhatsApp, en sus redes y en la tarjeta que mete en cada caja. Pero los pedidos que llegan por la página son pocos. Cuando por fin la abrió en su propio teléfono, como la ve un cliente, apareció el problema: para escribirle había que bajar hasta el final, copiar un número y pegarlo en WhatsApp. Tres pasos de más en el momento en que el cliente ya tenía ganas de pedir.

Tener visitas es la mitad. La otra mitad es que la visita se convierta en una conversación. Y para la mayoría de los negocios que atienden todos los días, esa conversación empieza en WhatsApp.

El botón: visible, claro y con mensaje listo

El botón de WhatsApp es la pieza más importante de la página de muchos negocios. Revisa estas cuatro cosas:

  1. Que se vea sin bajar, en la pantalla del teléfono. Idealmente, un botón que siempre queda a la vista mientras la persona lee.
  2. Que diga qué pasa al tocarlo. "Pide tu pastel por WhatsApp" funciona mejor que "Contacto".
  3. Que abra el chat directamente, sin copiar números.
  4. Que lleve un mensaje escrito de entrada. Por ejemplo: "Hola, vi su página y quiero cotizar un pastel". Al cliente le cuesta menos empezar, y tú sabes de dónde viene.

Cada paso extra entre las ganas de comprar y el primer mensaje es un cliente que se enfría. Tu trabajo es quitar pasos.

Un botón por cada decisión

Si tu página tiene varias secciones, pon un botón al final de cada una, con un mensaje distinto:

  • En la sección de pasteles de cumpleaños: "Quiero un pastel de cumpleaños".
  • En la de mesas de postres: "Quiero cotizar una mesa de postres para un evento".
  • En preguntas frecuentes: "Tengo una pregunta que no está aquí".

Así el cliente no tiene que explicar desde cero y tú llegas a la conversación sabiendo qué le interesa.

Qué contesta la página antes del mensaje

Un mensaje que llega con la pregunta "¿precio?" y nada más es una conversación larga. Una página que ya contestó lo básico hace que los mensajes lleguen más listos para comprar:

  • Qué vendes y cómo es, con fotos.
  • Precios o rangos ("desde $X"), o de qué depende el precio.
  • Tiempos: con cuánta anticipación hay que pedir, cuánto tarda.
  • Zona de entrega y costo de envío, si aplica.
  • Formas de pago.

Pongamos que antes llegaban diez mensajes preguntando precio y solo dos terminaban en pedido. Si la página ya dice precios y tiempos, quizá lleguen seis mensajes, pero cuatro sean de gente que ya decidió. Menos ruido, más ventas.

Lo que pasa después del clic también cuenta

De nada sirve un gran botón si nadie contesta. Unos hábitos que ayudan:

  • Responde rápido, aunque sea para decir "ya te paso la cotización en un rato". El que contesta primero suele quedarse con el pedido.
  • Ten respuestas guardadas para lo que más te preguntan: precios, formas de pago, dirección.
  • Pon tu horario de atención en la página y en tu perfil de WhatsApp. Si alguien escribe a medianoche, que sepa cuándo le contestas.
  • Usa el mensaje de ausencia para fuera de horario, con un enlace a tu página o a tu catálogo.

Si lo tuyo es catálogo, cita o pedido

Hay negocios donde la conversación por WhatsApp es el paso final, no el primero. Por ejemplo:

  • Una tienda puede enseñar su catálogo con precios y dejar que el cliente arme su lista y la mande por WhatsApp ya hecha.
  • Un consultorio puede tener un botón para pedir cita en las horas libres, en vez de ir y venir por chat.
  • Un restaurante puede enseñar su carta en el teléfono y recibir el pedido armado.

En esos casos el botón principal ya no es "escríbenos", sino "ve el catálogo" o "pide tu cita". El WhatsApp queda para dudas.

Cómo saber si está funcionando

No necesitas herramientas complicadas. Empieza por aquí:

  • Cuenta los mensajes que llegan con el texto de entrada de la página. Como lo escribiste tú, los reconoces.
  • Compara semanas: antes y después de mover el botón, cambiar el texto o poner precios.
  • Anota cuántos terminan en venta. Ese es el número que importa, no las visitas.

Errores comunes

  • Poner el número de WhatsApp como texto en lugar de un botón que abra el chat.
  • Un formulario largo cuando tu cliente prefiere escribir.
  • Botón escondido en el menú o al pie de la página.
  • "Contáctanos" genérico en vez de decir qué gana la persona al tocar.
  • No contestar los mensajes que la página sí consiguió.

En resumen

  • El botón de WhatsApp debe verse sin bajar, abrir el chat directo y llevar un mensaje de entrada.
  • Un botón con mensaje distinto por sección te dice qué le interesa a cada cliente.
  • Que la página conteste precios, tiempos y formas de pago antes del primer mensaje.
  • Contesta rápido y con respuestas guardadas: la página consigue el mensaje, tú cierras la venta.
  • Mide mensajes y ventas, no solo visitas.

En Control Máximo el botón de WhatsApp es de lo primero que pensamos al hacer una página, junto con cómo se ve en el teléfono. Empezamos por una plática sin costo sobre qué quieres que pase cuando alguien entre, y te mandamos una propuesta por escrito antes de cobrar nada. Conoce el servicio en páginas web y landing pages.

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